¿Hablamos?

No necesitas más clientes.

Necesitas dejar de sentir ese golpe en el estómago cuando alguien te dice “el mes que viene no sigo”.

En 30 días tienes funcionando un sistema que deja de convertir cada baja en una crisis.

No gestiono anuncios. No llevo redes. Pongo en marcha el sistema que trabaja mientras tú estás dando clase.

Hay algo que se repite. Como esa puta canción del verano que suena hasta en la gasolinera.

Al principio no molesta, luego empieza a cansar. Y un día ya sabes exactamente en qué segundo entra el estribillo.

“El mes que viene no sigo.”

Sonríes, le dices que aquí tiene su casa y que cuando quiera volver, las puertas están abiertas.
Y mientras hablas, haces números en silencio.

  • Cuántos se han ido este mes.
  • Cuántos necesitas que entren.
  • Cuánto margen te queda.

No es la primera vez.
Y sabes que no será la última.

Te han dicho que publiques más...

Que grabes reels.
Que hagas sorteos.
Que metas más promociones en septiembre y enero.
Que hables del ambiente.

Y claro que en septiembre funciona, y en enero ni te cuento. Propósitos nuevos...entra gente, hay mensajes, hay visitas.

Pero luego llega octubre, luego febrero y todo vuelve a su sitio.
Las bajas siguen existiendo.
Instagram vuelve a depender del algoritmo.
Y tú vuelves a pensar qué hacer ahora.

Porque no estabas construyendo estabilidad, estabas aprovechando el pico.
Y cuando el pico pasa...
Te quedas otra vez esperando el siguiente.

Porque el problema nunca fue la visibilidad.

El problema empieza cuando alguien realmente muestra interés.

  • Te escribe.
  • Pregunta precio.
  • Tú explicas lo que haces, por qué lo haces así, qué incluye.

Y la objeción aparece antes de que haya entendido nada.

Duda, se enfria y desaparece.

Y tú vuelves a grabar otro vídeo esperando que esta vez sea diferente.

    Seamos claros

    Interés hay. Todo el mundo quiere ponerse en forma, moverse más, hacer algo con su vida después de estar años parado y recuerda que el cuerpo no es eterno.

    Porque te ven, pero no tienen lo suficiente para decidir.

    Ahí es donde todo depende de un mensaje por Whatsapp.
    Ahí es donde vuelves a explicar lo mismo.
    Ahí es donde la conversación se enfria.

    Por eso el problema nunca fue atraer, es lo que pasa después.

    Dejar de estar explicando lo mismo

    Que cuando alguien muestre interés, no tengas que empezar desde cero cada vez.

    Que no te escriban dudando.

    Que llegue entendiendo lo que haces, lo que cuesta y por qué vale lo que vale.

    Que confirmes, no convenzcas.

    Que la conversación no sea para justificar lo que haces, sino para confirmar si esa persona encaja en tu box.

    ¿ Y sí...?

    Dejaras de cuadrar el mes en la última semana.

    No es que mágicamente entren alumnos el día 28.
    Es que hay un flujo más constante de oportunidades durante el mes.
    Y eso cambia cómo miras los números.

    El "precio" no se convierte en el principio de tu problema.

    Que entiendan lo que ofreces y por qué eres su mejor opción.
    Por qué cuestas lo que cuestas.
    Y el precio deje de ser una barrera.

    Septiembre deja de ser tu salvavidas

    Septiembre ilusiona, enero también.
    Pero lo que pesa es lo que viene después.
    Tener algo funcionando en segundo plano evita esa sensación de “a ver cómo salimos este mes”.

    Te desgastases menos.

    Si quien te escribe ya sabe a lo qué viene, tú no tienes que empujar.
    No insistes.
    Simplemente confirmas si encaja contigo y con tu centro.

    No dependes del próximo reel.

    El sistema hace el trabajo.
    E instagram vuelve a ser para lo que debería de ser, visibilidad y comunidad.
    No supervivencia.

    Tú, a lo tuyo.

    Mientras das clase y corriges técnica, hay algo funcionando.
    No depende de de las promociones que hagas o de si hoy estás inspirado.
    Está ahí, compensando lo que se va.

    Esto es lo que te llevas

    No es “una web bonita”. Es un recorrido pensado para que quien llegue entienda lo que haces, lo que cuesta y si encaja.

    • Diagnóstico estratégico de tu centro.
      Antes de escribir una sola palabra analizo tu situación real.
      Cómo estás captando ahora, qué tipo de perfil estás atrayendo.
      Tu cliente, tu mercado, tus precios, tu posicionamiento y el mensaje que estás transmitiendo (incluso el que no eres consciente de estar transmitiendo).
      Porque esto no empieza en el diseño. Empieza en entender el terreno que pisas.
    • Una estructura que ordena la cabeza del que llega.
      Porque ahora mismo muchos llegan, miran, preguntan… y se enfrían.
      Aquí no. Aquí el recorrido está claro.
      O encajan.
      O se van.
      Pero no se quedan flotando en medio.
    • Un mensaje que deja las cosas claras antes de que abran WhatsApp.
      Qué haces.
      Cuánto cuesta.
      Y por qué no eres el gimnasio de 29€ al mes.
      Para que no tengas que explicarlo otra vez a las diez de la noche.
    • Un diseño que no parece un parche.
      No es una página puesta ahí porque “tocaba tener web”.
      Respira lo mismo que tu box cuando entras por la puerta.

    Lo que NO hago (a propósito)

    • X
      No gestiono anuncios.
    • X
      No llevo tu Instagram.
    • X
      No hago llamadas para cerrar alumnos.
    Instalo la estructura que hace que cuando alguien llegue, llegue mejor.
    Si buscas otra cosa, no soy yo..
    Ejemplo de estructura estratégica

    Si tu estabilidad depende del próximo post...

    No tienes estabilidad. Tenes esperanza.

    Y la esperanza no paga el alquiler.

    Una landing como esta sí puede hacerlo..

    Improvisar también tiene un precio.

    Lo pagas cada mes.

    Tú decides qué te sale más caro.

    CUESTA 500€

    No es una cuota. No es mensual.
    Un pago. 30 días. Sistema instalado.

    *Solo 3 boxes por ciclo. No porque suene mejor, porque no puedo hacer más sin bajar el nivel. Cuando se llena, se acabó.

    🎁 UN MES MÁS. 🎁

    La landing no se entrega y ya.
    Durante 30 días estoy dentro. La revisamos y si algo no está fino lo ajustamos.

    Además, durante ese mes puedes escribirme.

    Sobre captación.
    Sobre anuncios.
    Sobre cómo cerrar mejor.
    Sobre textos.
    Sobre embudos, si decides montarlos.

    No hago campañas. No configuro herramientas. No ejecuto por tí.

    Te digo que haría yo. Y tú decides.

    Es para ti si…

    • Diriges un centro donde hay sesiones dirigidas, grupos reducidos o entrenamientos personales.
    • Te cansaste de empezar cada mes desde cero.
    • Sabes que tu problema no es entrenar mejor, es captar mejor.
    • No necesitas que te vean más, necesitas que cuando te vean decidan.

    No es para ti si…

    • Tienes un gimnasio tradicional y tu modelo es volumen y precio bajo.
    • Buscas “una web bonita”.
    • Quieres que alguien gestione tus anuncios, tus redes o cierre por ti.
    • Esperas resultados sin cambiar nada.

    No hacer nada también cuesta.

    Lo pagas en tensión.

    En aceptar perfiles que no encajan.

    En mirar el calendario esperando que entre alguien.



    La decisión es tuya.

    Seguir dependiendo del próximo mes.

    O instalar algo que lo sostenga.

    Si quieres que revise tu caso, deja tus datos. Si encaja, trabajamos.

    FAQs

    Ya he trabajado con agencias antes… ¿en qué es diferente esto?

    Las agencias compran atención. Yo instalo estructura.

    Ellos llevan tráfico. Yo ordeno la decisión.

    No prometo leads. Instalo el recorrido que los convierte mejor.

    ¿Y si el problema es que no me ve suficiente gente?

    Puede ser.

    Pero si hoy alguien llega y no reserva, el problema no es alcance.

    Es que no estás convirtiendo lo que ya tienes.

    Primero base. Luego tráfico.

    No al revés.

    ¿Cómo sé que esto no es otra inversión más que no recupero?

    No puedo prometerte un número exacto de alumnos.

    Nadie serio puede.

    Lo que sí hago es instalar una base que mejore cómo conviertes lo que ya llega.

    Si ahora mismo pierdes interesados porque no hay recorrido claro, ya estás perdiendo dinero.

    La diferencia es que ahora lo haces sin darte cuenta.

    ¿Esto funciona si mi box no es grande?

    Ahí es donde más sentido tiene.

    Porque cuando tienes 60 alumnos, perder 4 no es “normal”.

    Se nota.Y cada cliente cuenta.

    Esto no es para volumen.

    Es para que lo pequeño sea estable.

    ¿Qué pasa si no veo cambios?

    La publicamos, la revisamos. Y si algo no está fino, lo tocamos.

    Pero no es un interruptor.

    Si hoy llegan interesados y no reservas, hay un problema.

    Con base, ese problema se reduce.

    Sin base, se repite.

    ¿Esto sustituye a los anuncios?

    No.

    Los anuncios traen clics.

    Esto los convierte en decisiones.

    ¿Y si no soy bueno vendiendo?

    Mejor.

    La landing hace el trabajo incómodo antes. Explica, filtra, responde lo básico.

    Hace el trabajo previo.

    Tú sólo decides si encaja.

    Ya tengo una web, ¿por qué debería tener esto?

    Una web informa. Una landing guía.

    De hecho tu web puede estar bien. Pero no está pensada para convertir a alguien que ya está dudando.

    Puedes tener solo la landing y funcionar.

    Puedes tener solo web… y seguir igual.

    No es lo mismo.